Galdós odiaba su teatro

La vida puede ser muy irónica ¿no crees? y es que Galdós odiaba su teatro.

Este edificio que hoy lleva el nombre del escritor Benito Pérez Galdós en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria se lo debemos a otro Benito. Se trata de Benito Lentini un pianista siciliano afincado en la isla y que fué su máximo precursor.

Actualmente la calle próxima al teatro lleva su apellido.

Cuando se inicia las obras de construcción allá por el siglo XIX, Galdós era un chico de bien y algo rebelde. Siempre mostró su total desacuerdo con la ubicación de dicho edificio tan próximo al mar. Y es que en aquella época no se veía el océano cómo algo placentero, lúdico o romántico ¡Ay que ver lo que hemos cambiado!

¿A quién debo enseñarle mi permiso y donde?

Volviendo a Galdós que a parte de escritor era un magnífico dibujante, no dudó en manifestar su rechazo al nuevo teatro usando sus viñetas satíricas en el periódico local donde colaboraba. 
En ellas podemos ver el teatro de la pescadería, como así lo llamaba él, estaba inundado por el mar, o cómo los pescados esperan cola en la taquilla para comprar las entradas o fauna marina pululando en su fachada. ¡No puede decirse que el chico no tuviera sentido del humor! Lo dicho Galdós odiaba su teatro…Pero un momento… que esto me recuerda a algo…¿Un coliseo cerca del mar? ¿Animales marinos pululando por la fachada? ¿les resulta familiar estas descripciones? ¡Si amigos! el gran Galdós sin saberlo fue visionario ya que sus fantasias plasmadas en papel se hicieron realidad en el Auditorio Alfredo Kraus. (Ubicado en la Playa de Las Canteras)

Después de mucho tiempo de su muerte, El teatro nuevo, que posteriormente se llamó Tirso de Molina, en el siglo XX pasó a denominarse Teatro Pérez Galdós ¿Qué creen que pensaría hoy el escritor si supiera que aquel teatro del que tanto se mofó actualmente lleva su nombre? Lo dicho, la vida puede ser muy irónica amigos…